LOS CAMINOS DEL ESPAÑOL

Lec. 8. Entrevista a la profesora María Jesús Lacarra

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RUMI: Buenos días, profesora, y muchísimas gracias.

PROF. LACARRA: Buenos días... encantada.

RUMI: Eh... nuestra primera pregunta eh... sería ya directamente comparar un poquito de eh... estas dos obras: Calila e Dimna y El conde Lucanor tiene una estructura endocéntrica, es decir, dentro de un marco aparece otro marco, ¿es una mera coincidencia o tiene algún origen común?

PROF. LACARRA: Yo creo que tiene un origen común. Conviene recordar que don Juan Manuel era sobrino de Alfonso X el Sabio y que, precisamente, fue Alfonso X el Sabio, todavía cuando no había llegado al trono, quien encargó la traducción del Calila e Dimna. No me extrañaría nada que don Juan Manuel hubiera leído esa traducción, aunque nunca se pueda afirmar nada con seguridad, ¿no? Entonces, la pareja que dialoga dentro del Conde Lucanor, que son Lucanor y Patronio, tiene mucho que ver con la pareja que dialoga en el Calila e Dimna, de un rey y un filósofo. Lo que ocurre es que don Juan Manuel rechaza algunos mecanismos de Calila e Dimna, no quiere crear lo que llamamos nosotros "caja china" -que es esa inserción de un cuento dentro de otro-, quizá por que eso se desviaría mucho de su idea de un libro de aprendizaje, crearía unas estructuras más, más difíciles, más complicadas, ¿no? Tampoco, eh... don Juan Manuel, pues quiere atenerse a lo que en un modelo oriental a veces es contar para salvar la vida -como todos conocemos que se hace en las Mil y una noches -porque realmente para él contar es una forma de enseñar.

Entonces, yo creo que, efectivamente, tiene mucho que ver con los modelos orientales; pero creo que don Juan Manuel lo que hace es adaptarlos. No una copia servil, sino que los adapta.

RUMI: Actualmente los cuentos tienen mucho éxito entre los niños pequeños, pero nos gustaría saber cómo se percibía en la Edad Media estos cuentos.

PROF. LACARRA: En la Edad Media eran fundamentalmente percibidos para adultos, no para, no para niños. En la cultura oriental -nos lo explica el prólogo del Calila- el cuento tiene una consideración equivalente casi al saber. En ese prólogo se cuenta la historia eh..., preciosa, del sabio Bercebuey que va a la India en busca de unas hierbas que conceden la inmortalidad. Fracasa en su, en su búsqueda, hasta que otros sabios le explican que tales hierbas no existen, porque la sabiduría, la inmortalidad se contiene en los libros y, en concreto, en un libro como el Calila. Entonces, un libro de cuentos puede ser algo equivalente a un tesoro de sabiduría, a la inmortalidad.

En el caso de don Juan Manuel, yo no diría tanto, pero don Juan Manuel también nos explica en su prólogo que él va a utilizar cuentos, porque el cuento endulza y hace más atractiva, más fácil, la enseñanza.

RUMI: Y... volviendo otra vez a la obra de Calila e Dimna, es decir, que es una colección de cuentos eh... de origen indio, ¿verdad?, es decir, me gustaría saber cómo ha sido, ha recorrido desde la India y nos hasta llegado a nuestras manos. Es decir, ¿por qué no han sido traducidos, geográficamente, hacia... hasta llegar a Europa, pero también en otra dirección, China pasando por Indonesia y luego también Japón, verdad?

PROF. LACARRA: Bueno, ha hecho un recorrido... el libro ha hecho un recorrido realmente fascinante. No hay viajero actual que pueda, que pueda parangonarse, ¿no? Y ha sido traducido a tantísimas lenguas, que se suele decir que solamente la Biblia supera al Calila en número de traducciones. Entonces, el libro, posiblemente se originó en la India, pero no en la forma que nosotros lo conocemos hoy, y se basaría en las predicaciones que los budistas, eh.. hacían, para lo cual también utilizaban parábolas. Entonces, de tres o cuatro obras que... similares utilizadas por los budistas se iría configurando un material que después pasó, eh, a Persia. Eh... de Persia, también pasa eh...al mundo árabe. Y con el mundo árabe nos encontramos que llega a... a la Península. En España se desconoce toda esta trayectoria remota, ¿no?, y simplemente eh... un rey como Alfonso X siente gran interés por unas obras que circulan entre los árabes -que, a lo mejor, él pensaba que eran de autores árabes- y las manda traducir al castellano; con lo cual, ya han tenido el paso hacia una lengua, eh... occidental. O sea, realmente diríamos que... Occidente aprende a contar a partir de Oriente, y descubre con Oriente lo que es la fascinación del cuento.